Nosotros humanos de turno, emprendemos a lo largo de nuestra vida una búsqueda infinita por el equilibrio como sinónimo de paz. Algunos con métodos más ortodoxos que otros pero de igual manera predestinados a transitar un camino desconocido pero necesario.Yo siempre escogí a la palabra, bajo cualquier disfraz, bajo cualquier luz. Este espacio brinda una pequeña ventana a mi mundo...
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miércoles, 23 de mayo de 2012
Trending BLOG: Todo pasa por una razón
Trending BLOG: Todo pasa por una razón: La vida. Una dinámica de opuestos y conceptos en constante renovación… “Todo pasa por una razón”, una poderosa frase que va más all...
lunes, 30 de abril de 2012
Sin más...
Despídete esta
noche con un beso de esos que al principio coronabas en mi frente. Al principio
cuando amabas todo de mi y me extrañabas por las noches…Te invito a que te
acerques cuando la luna te pueda guardar el secreto; para que nadie crea que
fuimos débiles ante los cristales rotos. Respírame por última vez y consérvalo en
frascos que resistan las ocho horas para que puedas así encontrarme en todo y a
la vez en nada, tal y como te gusta. Déjame una nota en aquel libro que
conserva la gerbera, inmortalízame en el ”hasta nunca” que ya deja ver su
sombra cercana. Quería kilómetros de ausencia, Dios sabe que lo pedí…Pero el
diablo dijo “amén” mucho antes de que yo tuviese el valor para sellar la
sentencia que esconde la sanidad que pospongo hace semanas para retener con la
mente lo que por voluntad dejé ir con ambas manos. El adiós nunca fue tan real,
tan nuestro… El adiós responsable de los principios.
miércoles, 25 de abril de 2012
Sin más...
Que me despierte sin tener que justificar lo que le debo a la vida... Que nadie me pregunte si ya seguí adelante, si ayer lloré o si salgo con alguien. Si lloviera todo el día sería más sencillo. La gente se quejaría de generalidades y dejaría de verme los ojos a ver si es cierto que logré dormir... Que el tiempo colabore, que borre aquello que fatiga pronunciar, que se acuerde de mis peticiones y que haga algo con ellas. El futuro con su paradoja se convirtió en mi única oportunidad, lamentablemente mi futuro no está en el "mañana" sino en el "ayer" que no se suelta de mis tobillos...
jueves, 19 de abril de 2012
llamarlo "error" es eufemismo puro...
Esta jodida sensación de que siempre debo estar alerta para actuar primero y veas, con mis acciones, que te he olvidado más pronto de lo que tu has podido hacerlo... Innecesaria necesidad de demostrar lo que mis palabras ya ni quieren repetir por miedo a ser gastadas en vano. Encrucijada cruel que rota caminos según su ánimo egoísta, más egoísta que el mío...Siempre jurando que orbitas en mis caderas y que piso tu cola de rata mientras prendo un cigarro por puro gusto. Desearía maldecir sin sentir cargo de conciencia luego, desearía beberme todo el licor del mundo a ver si logro pensar como tu, que ya estuviste ahí, en el fondo de las chapas. ¿Qué carajos hago usando rimel si no se nota mientras cargue los lentes puestos? ahí no está la solución.... Igual los pantalones, los tacones, los rulos producidos y el maquillaje de puta francesa queda en el piso cuando das el paso de decir que sí a lo que pensaste no podrías acceder por ese purismo y monogamia que presume mi ADN cuando se trata de estos asuntos. Dame el número de la página que ocupas para rayar las letras con dibujitos a bolígrafo, para doblar los extremos, para tachar palabras, para qumarte vivo. Dame tus respiros para dejarte sin ellos. Dame tiempo para hacerte sufrir como mereces...
Lo que el viento se llevó...
No se escucha mi
nombre….
Ni entre tus
pensamientos nocturnos,
tus botellas
destapadas
o en la
melancolía del domingo.
Un silencio de
panteón acorrala nuestra historia
en el anonimato
de la evasión,
en la palabra no
escrita.
en el autocontrol
del dejo…
Un ejemplo a
seguir.
Tal vez se amó al
amor
más que al objeto
que lo viste.
El peso de un recuerdo...
Estar en público
y tener que callar
Estar sola y
tener que callar
Estar sin ti y
tener que callar
Estar para ti y
tener que callar…
Aguardar la
espera sin desesperar,
cuantificar tu recuerdo
para sobrevivir.
Tener fe en lo
cierto para no traicionar
tu viva imagen
que se reinventa en mi.
Reversa Emocional…
Lloro aunque con
ello nada resuelva.
Es una forma
masoquista de conservar tu recuerdo
así el mismo me
fracture el alma.
Te pienso porque
la nostalgia juega en mi contra…
El ir y devenir
de mi seudohumor no quiere más caretas teatrales
que oculten los
vidrios rotos de lo que fui y ya no seré.
Suspiro a diario
porque es el único alivio que
conseguí ante mis
preguntas sin respuestas;
porque con cada
inhalación te mantengo a mi lado
y con cada exhalación
entrego un poco de ti
hasta que un día
ya nada quede…
No puedo odiarte;
el odio es amor podrido
y el mío apenas se
está marchitando con el cambio de estación…
Recapitulando...
El tiempo va
pasando y cambia todo lo que orbita a su paso…
Aunque sin duda,
la palabra “cambio” es una de esas cosas
que se torna tan
relativa que podría confundirse con estaciones del año.
Lo innegable es
que ya no soy aquella que antes fui para poder así ser juntos…
Atrás quedó el
temor a perder tu hilo que me clavaba al centro de la tierra.
Empiezas a
escasear en las cosas que veo; tu olor no perfuma la brisa
ni tus besos
remplazan el desayuno que en ocasiones olvido comer.
Ya tu sombra no
coexiste conmigo y tu alma debió retozar con tu cuerpo
desde aquel día
que abandonaste el lado izquierdo de mi cama.
domingo, 26 de febrero de 2012
sábado, 25 de febrero de 2012
Amor y Sexo...
El amor y el sexo
solo tienen de similitud
las cuatro letras
que lo conforman…
El amor es una
energía perenne
que escapa de
cualquier ecuación.
Es el eslabón más
alto en la búsqueda eterna
de justificar tu
existencia mientras recreas
la órbita
perfecta del que sabe volar.
El sexo es un
intercambio sin agradecimiento.
Estás
desempeñando un rol de préstamo
que solo
practicas en escenarios independientes.
Con suerte
recibirás un par de aplausos
y una llamada al
día siguiente de consolación.
El amor es la
risa entrelazada con el silencio
que solo se
siente entre gemidos y miradas
que no se
apaciguan en el deseo constante
de hacerse uno
con la luna y extraviarse con el sol…
El amor es la
excusa perfecta para no
levantarse un
domingo de la cama.
El sexo es el
protocolo constante de jugar
a estar
disponible con la mente pero sentirte
ausente con el
alma…
Es la danza
dispareja de soñar que en un futuro
no cabalgas con
un itinerante sino, por el contrario,
navegas con la
otra mitad que te ofrecieron llegaría.
El amor es poesía
combinada con vino blanco…
Es confiar que
todo puede mejorar con aferrarse
a sus caderas y
besar sus tatuajes llenos de historia.
Es la garantía de
que a poca luz aún tus huellas
siguen conociendo
el camino de llegada.
El sexo es el
único recurso que queda
para jugar con el
tiempo que avanza a la inversa.
Es el nudo que
interrumpe la textura lisa
de la cuerda que
lanzo, con la esperanza de que tu añoranza
y recuerdo de mi
jueguen a seguirla como un gato a la luz…
Prefiero vivir en
las cuatro letras del amor
y no en las
cuatro paredes del sexo.


Carta sin firma...
No sé en donde
descansa el manual de lo correcto.
¿A dónde ir
cuando todo se hace polvo
tras la brisa
destructora de la realidad?
Mi amor no fue
suficiente para los dos
como tantas veces
te repetí en susurros…
El tuyo fue el
motor valiente que impulsó
un fuerte sentir
que poco a poco gastaste
con argumentos de
aquel guión nefasto.
¿Con qué cara se
mira al mundo después
de que te llevas
entre tus pies parte de mi alma?
¿En qué buzón
deposito mis dolores si ya
tus oídos están
sordos ante mi petición muda que te quedes?
Eras mi brújula
sensorial, todo tenía sentido
cuando empezaba
en ti…
Ahora solo me
queda el recuerdo de tus caricias,
caricias
compasivas mojadas por mis lágrimas.
No sé a donde ir
sin que tu recuerdo me persiga…
Decir que duele
queda bastante corto y mezquino.
Esta llama que
arde sin piedad en las entrañas
consume cada
espacio como la sal en una herida profunda.
Decir que soy
fuerte es solo una capa de autoprotección
que llega a
destiempo, pues ya estoy aquí, vulnerable,
húmeda y
expectante ante tus ojos que ya no miran.
Querer alargar el
tiempo, tus caricias,
tus susurros en
mi oído es un castigo físico…
Moribundas
golondrinas despedazan sus alas de cristal
donde reposaban
la ilusión que ahora parece de vidrio.
Duele tanto que
casi siento que pago de otras vidas
un karma que no
recuerdo haber cometido pero, si es necesario,
puedo pedir
disculpas por ello si eso minimiza esta lluvia constante.
Eres juez y
verdugo de una eternidad que nos duró poco…

Sedante natural...
En el bolso hecho
con la piel de mi alma
lanza tus piedras
más oscuras y pesadas.
Mientras, para
aliviar tu camino,
sembraré
esperanza de sorgo en el terreno del tiempo
que inclemente
erosiona las capas de la memoria en orden aleatorio.
En busca de
alejarte del frío y solitario invierno
bordé una cobija
de deseos
como Penélope lo
hizo por Odiseo
en espera de su larga
llegada…
Porque de
ilusiones también se vive
y por los sueños
el alma del valiente
muere para
renacer de las cenizas.
Porque de
ilusiones también se vive
aunque solo una
de las mitades respire…
Una casa que no requiere serlo...
Un espacio de
cuatro esquinas,
ecuación de
cemento gris
que cobra total
sentido
mientras ambos
seamos
el vértice que la
equilibra.
Tiempo efímero
pero retroactivo
de una historia
que nos debe páginas.
En búsqueda de
mantenerme a tu lado
sigo tu dualidad
que avanza
a pasos
extemporáneos.
Tu sombra no es
de este mundo
como tampoco lo
es
lo que llenan mis
poros…
Si solo pudiera
con el hilo de la paz
bordar tus
memorias esparcidas
lo haría sin
dudarlo como la premisa
de una vida que
nos junta y nos separa.
Si con la
seguridad ciega de este nosotros
que por momentos
no nos pertenece
pudiese aliviar
tus dudas
yo, vigilante,
caminaría
sobre el terreno
minado del pasado
para devolverte
los renglones torcidos
de tu historia
desconocida.
Ojala mi agua
calme tu sed…
Ojala la
eternidad nos dure un poco más.


martes, 17 de enero de 2012
Juuego con el recuerdo en un mismo equipo...
Cuando empiezo a
extrañarte me da por comer chicle…
Me da la
impresión de que mi mente le brinda más atención
a mis dientes, a
mi lengua, mi saliva y un poco menos a ti.
Pero luego
recuerdo tus besos ocupando todo espacio y
se pierde el
esfuerzo absurdo de sacarte de mis ideas.
Cuando empiezo a
extrañarte me da por cerrar los ojos…
Empieza a ser
doloroso luego de un rato, salen cuadritos de
colores casi al
final y al rascarme caen un par de pestañas.
Pido un deseo con
cada una y automáticamente apareces en ellos…
Una vez más emerges
en lo incierto, no logro posponerte.
Con poca
frecuencia pero con gran simpatía
tu nombre ha
empezado a confundirse en otras personas.
Me barajo cuando
hablo y luego me apeno…
El único nombre
que debe combinarse es el tuyo
con el mío y el de
nuestras ideas con el de nuestros hijos.
Con tu recuerdo
no se lucha, se vive…
Y en
retrospectiva se vive divino.
Con tus recuerdos
me alimento…
Y puedo asegurar
que jamás
había encontrado tanto
valor nutricional...
¿Recuerdas el primer capítulo?
Te dije que no era posible,
sin dar razones, ocultando mi temor.
sin dar razones, ocultando mi temor.
Silencié palabras y ahorré lamentos,
como siempre, como antes de ti.
como siempre, como antes de ti.
Caminé por mi mente viéndote de reojo,
acelerando el paso para no caer,
me conseguí cerrando historias cuya tinta
empezaban recién con el “había una vez”.
empezaban recién con el “había una vez”.
Hablar de amor es tan sencillo
como llorar con un buen libro,
comentar una novela,
ver una película de dos horas y
anticipar según su género un típico y añorado final.
anticipar según su género un típico y añorado final.
Somos buenos, hasta damos consejos,
seguimos un libreto, nos vestimos de humanidad.
No siempre se observa, el muro suele ser alto,
con un pequeño agujero para poder mirar,
con un pequeño agujero para poder mirar,
quizás se asome una mano, un par de deseos, un corazón ansioso, uno sin estrenar.
Aguantaste mi intemperie,
resististe por los tres, por mi, por ti, por el temor al nosotros.
Me permitiste reconocerte, ya el ciclo al fin se completó,
siempre fuiste tú, siempre fui yo.
siempre fuiste tú, siempre fui yo.
Camaleón Social...
¿Alguien logra
ver lo que yo con tanta claridad observo?
La suspicacia
puede ser un arma de doble filo cuando se guarda un secreto…
¿Mi boca cocida
de prudencia tiene fecha de caducidad?
Las palabras
pueden ser cristales rotos en palmas cerradas por la ira.
Eras tu no otra,
la que aquí o allá movía las vidas ajenas
sin temor a la
vuelta de página irreversible del tiempo.
Eras esa mujer
que todo lo había vivido y todo conocía…
Que relativo es
el saber, nunca te faltó nada, siempre tuviste todo.
¿Cuántas máscaras
caben en un solo rostro?
En ti se
materializa el trabajo agotador de quien es un camaleón social…
¿Cuántas
historias ensayadas frente al espejo de la moral?
El dedo que nunca
te señaló fue quien recibió tu sentencia.
Bajo el telón de
lo oculto, entre lo recóndito de lo discreto,
botellas vacías, rímel
corrido, recuerdos vagos, prendas perdidas.
Atrasos rojos,
lágrimas, mentiras, verdades a medias, silencio rotundo…
El dedo que nunca
te señaló ahora te indica por donde seguir.
¿Tanto te pesaba
tu vida que la proyectabas a través de mi plexo?
Sucias palabras
que siempre tuvieron puertos sordos para aparcar.
¿Tanto te
preocupaba que me acercara a tus latitudes?
Quizás la balanza
con que nos medías siempre se inclinó
a favor de tus
temores… Te concedo la gracia de mantenerte santa.
Mi piel endurecida
de siglos soporta la intemperie del odio….
¿Puede tu
conciencia oxidada por el salitre soportar la verdad?
sábado, 14 de enero de 2012
Retomando...
Ropa segregada en el suelo como pequeños continentes de tela,
vasos a medio
tomar…Una botella sin licor testigo de los ademanes de la noche.
Un silencio
imperial enmarcado en una pequeña ventana que filtra un poco de cielo.
No concibo un
mejor lugar para que tu cuerpo y el mío se amolden al nuevo día.
Temprano me
levanto por esa adultez que finge siempre tener algo que hacer
así sea domingo,
así sean vacaciones, así solo quiera envejecer contigo
en las sábanas. Y
estás ahí… Silencioso, inmóvil, combinado
tu piel de tinta
con el lienzo floreado de tela. Puedo pasar inviernos
detallando tus formas,
puedo mudarme al lado derecho de la cama
solo por el
placer de asumir, en forma de valor agregado,
el dogma de
levantarte con besos y caricias ansiosas de contacto.
De llenarte de
huellas y planes compartidos.
No siempre sabía
que hacía… Si colocaba mucha sal, si faltaba cocción, si lucía como
en la televisión
o esas revistas que nunca llegue a comprar. (Es que prefiero el ensayo
y error que puede
brindar un sartén dañado por un experimento de caramelizar azúcar.)
Pero una especie
de deseo constante por hacer nudos en los cordeles de tu memoria
con pequeñas
pinceladas de cotidianidad comandaban esa misión generacional de ser
así sea por un
rato la compañía de tu yin, la mujer de las fotos en la sala…La del café.
Verte arreglar a
contra luz con la rapidez de un marino americano era un gusto,
yo me perdía
entre zapatos, maquillaje, corazones y suspiros largos como tu espera.
Salir de la mano
por la misma calle, sentir el frío antitropical que secaba la cara
y la parada
obligada por algún insumo era el crucigrama del ahorror en esos días
de risa y letras.
No recuerdo haber sacado tantas cuentas en mi vida o tener por
responsabilidad
asumida una distribución impecable de banco suizo en los bolsillos,
pero eso no lo
sabías ni yo quería contarlo. Se me daba bien el papel y me sentía de
ayuda…
mano rastreando la
tuya para entrelazarse mientras la mirada se perdía entre cuentos
que decoraban las
paredes perfectamente mantenidas a pesar del paso permanente.
“Yo podría hacer
esto a diario” pensaba mientras el coche se dividía en trozos por la
estación en
curvas que advertían con ese acento que no logré adquirir.
Tu mirada siempre
vaga, raras veces ves al piso para caminar y respiras a un ritmo
de marcapasos, de
esos aparaticos que colocan sobre los pianos y que luego vimos
en el museo donde
pasamos la tarde (ese en el que solo me gustaron siete cuadros).
Luces siempre
guapo… Te veo tanto, te detallo en la distancia casi con el encanto con
que veía aquel
Dalí de las judías en el plato y teléfono es su norte. Me encantas…
El cansancio poco
importaba a la hora de recorrer y atesorar momentos para ambos.
Estamos ahí, por
fin juntos. Eras tu, era yo y nadie más. Podíamos andar de la mano,
sostenerte con
fuerza y besarte con pasión. Todos nos guardarían el secreto…
¿Habrás notado
que era feliz y que solo tenía cosas para agredecer?
¿Habrás sentido
que te abrazaba con los ojos cerrados para conservar el momento?
El tiempo se
detuvo en aquella plaza… Aún le debemos monedas a la fuente.
Volvimos de un
día que entregaba las horas sin ningún tipo de amparo considerado.
El tiempo pasaba
tan rápido que hacía oídos sordos a mi petición de rendición…
No es nuestra
casa, no es tu casa pero, el estar juntos en ese perímetro reducido
era sin duda la
mejor forma de bajar el telón de la jornada. Cenar, besarte un poco,
ser cotidianos
como cualquier persona. Un baño, una conversación, unir las mitades
para crear un
espacio que pudiese invadir con la petición constante de que me cubrieras
con abrazos.
Conversas
interminables, tus ojos cansados pero tu boca dispuesta a seguir…
Que placer verte
caer fatigoso, que recuerdo verte dibujando sombras con mi luz.
¿Sabes lo que
estás haciendo a mi vida y mi mente? Creas dependencia a
tu ritmo calmado,
a tus manos colmadas de experiencia, a
tus besos de menta.
Siempre supe que
no dormiría igual una vez que partiera, siempre supe que
solo una parte de
mi renunciaría a esa rutina perfecta de ser uno porque es
mucho mejor que ser
dos… Sostenme como aquella última noche, veme a los
ojos como en ese
momento en que juntos vimos el fin del nuevo comienzo.
Aquí te espero
porque es ya una nueva forma de vivir, aquí te imagino porque es
un recordatorio
constante de tu figura en mi después… Aquí te sueño para hacerlo
posible.
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