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lunes, 10 de julio de 2017

Cerrado por derribo...

Me veo a prisas...
Compitiendo con el tiempo.
Engullendo, no comiendo,
corriendo, nunca caminando.
Pasando semáforos en rojo,
adelantando a la gente por la calle.
Pensando en otoño
cuando recién es primavera.
Queriendo pasar de ti
aunque recién llegas.
Esperando olvidar los besos
que aún no han pasado,
el lado de la cama nunca acordado
la historia que se quedó
a medio vestir...

lunes, 26 de junio de 2017

Lo genuino del odio no nacido..

A mí me niegas lo que quiero,
pero a otras que ni lo piden
se lo das a manos llenas.

Conmigo no juegas ni el juego,
te sabes querido y con eso basta.
Quisiera reventarte la cara
a dos puños cada vez
que me haces esa puta mirada,
como diciendo sin hablar
"Soy un cabrón y lo sabías"
ahora no esperes argumento
o serenatas.

No sé honestamente por qué
me gustas... Hay miles y mejores.
Quizás sea tú barba roja de pirata,
qué no hace mucho juego
con lo rubio de tú pelo.
Pero volvamos a la parte
en que a puños te devuelvo
cada jodido desvelo y
el dinero que me gasté
para olvidarte con cervezas.

Joder, que sexy eres cuando cocinas...
Pero no, yo a ti te odio.
Bueno intento... Quiero, trato.
Ya hablamos del marrón
oscuro de tus ojos
y tú boquita pequeñita?
De tus manos desenvueltas
y tú sonrisa parejita?
Que coñazo eres...
Seguro desde el inicio lo sabías.
Que esto no sería,
que el tú y yo no pasaría.
Porque soy intensa
como bien decías,
porque bebo y salgo mucho,
porque me desvelo y no paro
pero aquel día como te gustaba
que bebiera cerveza de la botella
que hablaramos de Tarantino
la música, la película,
el bar de la esquina,
los mil polvos de madrugada,
el beso de la mañana.
Las 48 horas que cambiaron todo...
El día en que me descubrí
queriendo como había
olvidado que se hacía.

sábado, 10 de junio de 2017

Consejo #323: Después de las 2:00am sólo toma cerveza y no decisiones...

Que mis demonios convivan
ligeramente con los tuyos
no quiere decir nada...
Que mis ojos tropiecen
con tú mirada para luego
esquivarse no esconde
un código binario especial.
Que una vez tus manos
supieran como tocarme
no debería crear ninguna historia,
Que despertáramos juntos
sólo fue casualidad.

Que nos comiéramos la boca
aquella noche por las calles
de Madrid a medio iluminar,
que nos bebiéramos casi toda
la cerveza del lugar...
Que quisiéramos compañía
disfrazada de lo cotidiano
debió quedar por escrito
que era sólo un día y nada más.

Que luego se hiciera una cortina
repleta de excusas colgadas
a medio secar... Que ya
no buscaras mis ojos entre la gente,
que ya no habían más cervezas que tomar.
Que ahora por capricho seguramente
ando persiguiendo la reincidencia
tras tú ambigua y algo egoísta negación,
ahora que quiero besarte nuevamente
hasta descubrir si me quedo
por masoquismo o verdadera elección.

Hoy cuando pensarte agota...
Cuando quisiera pasar de tú proceder,
hoy que no quiero saber si tocas a otra.
Hoy que no me apetece llamarte después.
Recuerdo el pendiente en tú cama,
los besos que quedaron a medio acabar.
Quisiera beber aún más cervezas
culpar a alguien más
por haberte elegido.
Me cago en la causa-lidad,
quiero lo sepas...
No eres tan especial y aún así
te escribo...

domingo, 19 de marzo de 2017

Los domingos hacen cosas raras...

Quiero escribir para los que una vez me amaron,
para aquellos que pensaron que yo era el otro extremo
del hilo rojo de la leyenda, la calma luego de la tormenta.

Quiero escribir para los que una vez me quisieron,
viendo cada uno de mis defectos como un proyecto renovable,
encontrando en mi compañía una excusa para volver a creer.

Quiero escribir para los que una vez me desearon,
los que se internaron en un espiral de sábanas y posibilidades,
esos que no jugaron a imaginar más allá de lo que
un cuerpo físico puede darles no por merecerlo, si no por libertad.

Quiero escribir para los que una vez me follaron,
seguramente con la concepción patriarcal
de que dejaban honda huella y que su solo gesto de permanecer
era un acto voluntario sin entender que siempre, la elección fue mía
y la consecuencia de vacío un juego moderno de falsa compañía
enmarcada en tragos baratos, portales y callejuelas a medio alumbrar.

Quiero escribir para los que una vez pretendieron
y no se arriesgaron, fueron precavidos, se movieron lento,
más como presa que cazador. Con ese enorme y pesado
bulto de pendientes en el que me sumaron sin ni siquiera
preguntar que hubiese ocurrido de haber intentado.

Quiero escribir no para justificar, no necesito comprensión,
elijo retar a la memoria clasificadora pues hoy entiendo
más que nunca que su existencia dejó un montón de cables
a medio conectar, una lista de pendientes hecha con boli negro,
un parchis incompleto, un argumento a medio acabar,
una atención tal vez no tan merecida.

Mi debilidad por las almas rotas dejó más de una vez
la puerta abierta, bajó los mandos de la alerta, se relajó
con un cigarro de liar de esos baratos que fuman los desvelados.
Se dio la mano con mi posibilidad irreductible de vivir,
de probar, de moverme, de correr, de saborear y gritar.

Lamento aquello, esa manera de irme a veces sin despedida,
nunca es suficiente para mí, y sus expectativas en ocasiones
superaban mis ganas de permanecer no porque hubiese algo
esperando luego, es que simplemente como los gatos persigo
luces escurridizas en paredes mal formadas.

Pero en rescate de mil razones que inspiraron más de una
cerveza a media luz, una canción tarareada mientras andaba
sobre mis pasos, de un silencio no incómodo contemplando
la más pura y necesaria nada de las que hablan los de ciencia
les doy las gracias... Astillaron, reconstruyeron, reventaron,
rescataron, movieron, explotaron, expandieron, reformaron,
marcaron, dibujaron, blasfemearon, mordieron, besaron,
chuparon, mordisquearon, perdonaron, mancharon, excomulgaron
lo mejor que para el momento de su transito había.

La cerveza de hoy, en su nombre.
Brindo por el que perdí, por el que alejé, incluso...
Por el que se me adelantó dejándome a mi a un lado.
Fue lo mejor, se los prometo.



domingo, 12 de febrero de 2017

Ficha técnica...

Soy la superviviente de un sistema
corrompido en donde el hedonismo
es, prácticamente, un hecho condenable
por su absoluta naturaleza compensativa.

La exaltación del placer propio y ajeno es
una especie de bofetada a la cara moral
del que expectante se relame en la
curiosidad de la crítica, del que quiere
cuando ya no se puede, del que pudo
cuando ya nadie quiso...

Entonces la moral se viste de ceda
y comienza a fluctuar en los acordes
divididos de quienes vivimos en vasos llenos
a la vista ilusionada del que se ahoga en vasos vacíos.

En el momento que mi boca abre,
una galaxia de verbos infinitivos
se alinean para empezar su propia revolución.
Inicia como torbellino en medio de mi pecho,
desciende como arena en las paredes de mi vientre
y se expande como la luz más genuina
a través de los extremos de mi voluntad.
Hacen raíces desde mis pies al núcleo,
crean historias para contar con la luz apagada.

Vivir fuera de la jaula, gritar hasta que caigan las puertas...


martes, 8 de noviembre de 2016

Haciendo memoria...

Una vez estuve enamorada...
Fue la primera y la única vez hasta ahora. 
El "te amo" más sincero y extemporáneo; 
digno de la inexperiencia del alma 
que siente con el ímpetu de la novedad. 
Siempre pensé que lo sentí tarde, 
cargaba yo con unos 23 años, 
mucha teoría, nada de práctica. 
Y me topé con él, que venía de tantas batallas. 
Con unas heridas de guerra enorme 
que ni toda mi saliva podrian sanar,
Pero terca como soy lo intenté... 
Y así, le regalé cuatro años de mi vida,
litros de lágrimas, el esmero del intento gastado,
noches de entrega y muchas cervezas. 
Sólo el primer año me imaginé casada y con hijos; 
luego los otros tres me desdibujé de a poco. 

Una vez que sané me tocó reconstruirme...
La vida, el alma y sobretodo la mente. 
Mis conceptos cambiaron radicalmente 
y entendí, mientras recogía mis pedacitos, 
que aunque el amor no te mata 
te jode lo suficiente como para cogerle el gusto.
Empecé a sentirme cómoda en sufrir 
así como también en la más idílica felicidad. 
Abracé con la extremidad del cielo mi soledad.
Viví muchos años con ella de copiloto. 
Con mis piernas abracé algunas espaldas. 
Mismas que vi partir en algún momento 
haciendo su vida sin incluirme en ella.

Con el tiempo conocí un hombre increíble, 
coincidió con un nuevo empleo, un nueva ciudad,
una nueva carrera y una nueva yo. 
Vivimos un año maravilloso
de paz y descubrimiento
para luego terminar a orillas de una playa
despidiéndonos. Admito fui yo,
pues debía seguir y no podía llevar pasajeros
entonces empecé a pensar que tal vez mi soledad
se puso cómoda, se quitó los zapatos
y montó los pies en la mesa. 
Se sirvió un vino blanco
y puso a sonar a la Joplin. 

Soy buena pareja, eso dirían quienes
de una forma u otra,
con título o desde el albedrío
me abrieron un espacio en su vida y su cama. 
Pero por alguna razón,
siento que requiero
un curso para relacionarme. 
Ojito, ésto es una condición no medicada
que aplica a hombres que me gustan
Pero que por algún motivo casi místico
se suelen ir más pronto que tarde. 

Mi mejor amiga dice que yo debo administrar
mi "tú misma" pues me vengo arriba
y sin eufemismos dejo ver muy rápido
todas mis roturas, cicatrices y falta de maquillaje. 
Que prefiero quedar para unas cervezas
en vez de un café, y que yo transgredo
el sistema evolutivo volviendo presa al cazador. 
- Tal vez a ésta altura del juego piense
que soy un coñazo, pero no-
Sólo que vivo bajo mis propias normas
y parece que eso muchas veces
no suele procesarse con la misma rapidez
en que yo con sólo ver a alguien sé si quiero
una noche o todos los cafés del después
que quepan en lo relativo de la vida. 



jueves, 2 de junio de 2016

Llámalo favor si te da la gana...

Define para mi felicidad...
Siento curiosidad enorme
por como alguien como tú,
egoísta y temeroso puede
entender la forma real
en la que funciona el mundo
más allá de su polla.
A ti que te tumban los días grises,
que no tienes rumbo pero
llevas siempre pasajeros.
A ti que difícilmente diferencias
mierda de perlas y viceversa,
tú que juras amor entre licor
y traición en sobriedad.
Sí tú, el que me confesó que
no lo querían ni follaban
como yo tantas veces lo hice,
que luego de tantos años
aún hurga en los pequeños
rincones de mi memoria.
Le hablo al que cree que vende
su historia pero ni si quiera
es dueño del prólogo...
A ese que aún se toca en las noches
pensando que son mis manos.
Ahórrate el acuse de recibo,
deja de leerme y buscar
lo que hace mucho tiempo
está claramente perdido.
Ve con tú demagogia de falsa libertad
a las letras de otra...
No irrumpas en las puertas
-y las piernas-
que para ti ya están cerradas.

martes, 31 de mayo de 2016

No recurrente...

No somos nada
ni nos esforzamos por serlo...
No me da los buenos días
pero me dice alguna guarrada
como a eso de las tres de la tarde.
Cuando yo no escribo él suele hacerlo
y cuando él deja de hacerlo
me doy cuenta a los días.
No esperamos nada del otro
ni nos hemos mirado a los ojos.
No es necesario desear cambiarnos
pues conocemos muy pocas
cosas para modificarlas.
No hablamos de deseos ni de familia,
de planes o de dinero...
En su sofá pasa la tarde con
programas de la sexta,
me coge la mano y reposa su cabeza
en mi cuerpo semi vestido
raramente cómodo, ensanchado
de la confianza que dan
los años de compartir cama.
(Aunque sólo he dormido
en ella y con poco espacio
una vez hace nada).
Es raro, sólo tiene un par de meses
pero como no deseamos más
debe ser por eso que a ratos
nos hacemos felices sin
ni si quiera fantasear con que
así podría ser la vida.

lunes, 23 de mayo de 2016

Prometo...

No puedo mitigar tú dolor
que viene de tantas batallas
que yo aún no he liberado
pero quiero prometerte
que siempre estaré para ti...

Al otro lado, arriba o abajo,
pero siempre contigo.
Quizás no con mi piel y huesos,
con el peso de mis pasos,
pero siempre en la palabra oportuna.
Estaré como una extensión
del recuerdo que nos unió
dibujando las filigranas
de la mejor decisión de mi vida.

Te lo debo... Quiero y elijo
ser la utopía de tú realidad.
La pausa en tú día difícil,
pues te lo debo.

Uniste mis partes rotas.
Me hiciste reinventar mis conceptos,
crecí de nuevo en tú verde bosque.
Te lo debo...


Cuenta ascendente hacia ningún sitio...

Aquí puedes tenerlo todo...
Sólo debes pedirlo.
Complicidad ingrata de la madrugada,
sonrisa esquiva del falso cortejo,
besos de callejón con los extraños.
Una enorme caja llena de mierda,
de distintos idiomas y
una sola forma de ver el mundo...
Con el alcance jerárquico que
brinda tú pasaporte y, si eres mujer,
de la fama que te genere
el sitio donde naciste
que influye directamente proporcional
a las destrezas de tu coño
que todos creen adivinar
porque se sienten el premio ibérico,
el mejor cromosoma, el elegido.

He jugado con todos aquellos
que han pretendido jugar antes conmigo.
En el proceso empecé a perder
pequeñas partes
dejando sudor y discursos
por la curiosidad del polvo ofertado.
Mostré mis mejores destrezas,
vi la inseguridad a la cara de
aquellos que con la luz semi apagada
resultavan polen de primavera...
Pequeños y molestos. Nada relevante.
No hubo promesas, pasaron de esos
protocolos tercermundistas y luego
nos encontramos por las calles
acompañando a otros con quienes
repetiríamos el papel de amantes.

Yo aún espero por uno...
Por el que realmente importa.
Los demás son simulacros,
el verdadero incendio aún
no ha conocido la gasolina del destino.
Espero me perdona el egoísmo
que desde mi albedrío derroché
en su lastimosa ausencia.
Que entienda que la soledad
en ocasiones es mala consejera
y que las ganas no conoces privativas.

Le invitaré una cerveza, y no me lo follaré hasta la cita número 20.
Espero llegue pronto,
que me desgasto.


sábado, 7 de mayo de 2016

Sucede...

He perdido la práctica
de apreciar lo implícito...
Lo que no es necesario
contar para saber que existe.
Me debato entre los tiempos
para calificar de moralmente correcto
mis decisiones desbocadas
producto de la novedad.
Trato de lucir relajada
y familiarizada con los rituales
que se evidencian por las calles.
Siento que no sé seguirlos,
que perdí el manual tras
mis fracasos experimentados.
Que hay llamadas prudentes,
hay mensajes sugerentes
y un universo cruzando los dedos...
Ojalá y sus sábanas
sean las definitivas.


viernes, 29 de abril de 2016

Ambigüo como los lunes...

Empieza a llenarse el globo de la ilusión
con el aire ajeno de la causalidad
en la que siempre suelo creer
para justificar mis propios desastres.
El dueño del aire exhalado casualmente,
o premeditadamente,
es el dueño del alfiler.
Quien decide lo siguiente...
Ni se imagina que recibió de mi
pequeñas letras firmadas de paz.
Vuelvo a empezar en éste ritual selvático
al que no le llevo el ritmo.
Hay que mostrar las plumas,
hay que brincar como gacela,
hay que fingir que no interesa
para que más interese.
Pequeños convenios del mundo primero.

"Me lias mucho" y así empezamos...

El túnel sin Sabato...

El hábito siempre clásico
de perderme en rincones oscuros
termina siendo el cable a tierra
que acaba con una de mis siete vidas.


Entonces como adulto irresponsable
empiezo un espiral que no refracta
la luz optimista de los libros rosas.
Decido hundirme, como sólo yo sé,
para terminar en tirabuzón
sobre mis propias cenizas.


Así de esa forma, tan triste y engañosa
mi cuerpo hetereo vuelve a ser
lo que una vez me dejó el hastío.
Crece como semilla posterior al declive
y se descurte de las excusas...
Soy de extremos como mis miedos,
primero dejo que el mundo me coma
para luego tener mi propio festín,
mi propio pequeño universo
donde yo me transformo en caníbal,
donde me regereno con la fotosíntesis
de la resurrección.

martes, 23 de febrero de 2016

Entonces fui a ésta boda...
Donde todo estaba hermoso.

Cada detalle finamente escogido, la gente, la bulla, el vestido prestado y el maquillaje de dama. Los buenos deseos, la alegría de la coincidencia, la música de moda y las caderas sin albedrío. Yo sólo observaba -el nuevo hábito de la vejez anticipada- que te permite analizar a detalle la vida (normalmente la ajena) que siempre es un canon injusto para los que no cabemos en cuadros. Nunca he ido a una boda fea, ni a una con mala comida, aunque muchos critiquen el whisky como si bebieran como Adecos a diario. Aunque muchos tengan apreciaciones tan vagabundas del amor. Pero ésta boda fue especial, no sólo porque se casó un afecto que consiguió un buen hombre. (Mismo que un día capaz se vaya a escondidas a beber y se extravíe en pretextos pero es bueno.), sino también, porque nadie criticó nada y eso debe ser aquí y en Budapest un presagio decente. Lo más peligroso no es que yo bebí mucho y nunca me quité los tacones a pesar de salir dignamente borracha y con todo el permiso que me da ser la amiga soltera y divertida... Hay algo. Es que descubrí que quizás, en algún momento sea yo la que pudiese estar feliz del otro lado. La que se preocupe porque los tequeños alcancen y la que quizás se eche un vainón con un marido que parece bueno. No tengo apuro tampoco, pero si quieren se burlan desde ya porque, seguramente, no estarán invitados así que su opinión de mi riesgo no marca diferencia. 

domingo, 27 de diciembre de 2015

Sin firma...

Ya te extraño... Mientras,
me invento distracciones
para simular que las horas
no negocian con peones.
Veo tus ojos para grabarme
ese color tramposo que cambia
cuando el sol lo mira.
Rozo tú boca para beberme
ese sabor de paz que me reinventa.
Cada sitio se ha convertido
en una foto
de nuestra breve eternidad.
Las cervezas son postales,
y la pizza fría nuestro contrato.
No hay nupcias aunque
hubiese aceptado.
No hay promesas...
Aunque hubiese cumplido.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

10

Estoy enamorada
de tú mágica presencia...
De tus ojos verde bosque,
de tus labios dibujados con mis ganas.
Un "Te extraño" de los tuyos
y el mundo es un lugar mejor.
Unos "Buenos días" en el móvil
que me saben a café con azúcar.
Tú en las palabras al oído,
tú en las sonrisas de portada.
Sólo quieres mi felicidad
mientras yo pinto corazones en la tuya
eres, sin temor a equivocarme,
el incendio que opacó
todos los simulacros
que precedieron tú llegada.
Polvo de hadas en mis caderas...
Besos de amor más hermoso me llevo.
En cada rincón quiero tú firma
en cada parte de mi tú recuerdo.
Eternamente mío, eternamente tuya.
Perdona mi egoísmo.
Te compensaré esperándote
en el después del nosotros.

martes, 3 de noviembre de 2015

Para ti... Desde aquí.

No necesito conocerte,
los protocolos me agotan
y el mundo está lleno
de espejos rotos...
Está sobrevalorado
saber del otro
como requerimiento irreductible
para sentir lo que venga en gana.

Tú color favorito es un misterio
así como tú natalicio,
tú peor batalla y el origen
de tú nombre que hace eco
con sus letras al revés
y su acento invisible.
Para qué quiero saberlo
si puedo llamarte amor.

Canta para mi
que con el alma te escucho
y con el cuerpo te apludo.
Llena de tus letras la noche
y de promesas de invierno
los días.
Acá sigo, seguimos..
No me agota la ilusión
de tus ojos traviesos oscuros
paseando por mis letras
hoy tuyas, hoy descaradas.

No dejes de cantar...
Aún queda amor que pintar
que gritar y multiplicar
entre océanos desafiantes
viajan palabras sin botellas.
Tuyas todas... Al menos éstas.

lunes, 19 de octubre de 2015

Columpio vacío N° 1...

No sabemos ofrecernos  
esas cosas que generan                            
el futuro y la ilusión                            
cuando se unen sin consultar            
como pretenciosa combinación...        

Nos pasamos 
el "nosotros"                  
gota por gota.
Lloramos juntos como los valientes
viéndonos a los ojos, sin tocarnos.
Pero no nos despedimos,
las lágrimas fueron de bienvenida.
Si no se deben justificar amaneceres,
por qué tendríamos nosotros
que complacer                                               
a quienes nada saben                               
de la causalidad que nos escoge?   

Dando razones,
midiendo las ganas...  
No hace falta.                                      

Encajar en cánones 
sin reflejo es tarea de tuertos.

No espero de ti y sin embargo
anhelo contigo lo que bien podría
ser una historia pendiente
que ambos nos debíamos.
No quiero esperar por ti,
pero contigo todo es más sencillo...
Los lugares son páginas
y los besos sellos al portador.
Te escojo a diario
con razones de sobra.
Aunque un día de éstos
se agote la primavera...

martes, 29 de septiembre de 2015

Bilateral...

Somos felices...
Tú conmigo,
yo contigo.
Con rotos
y costuras.
Con demonios
y guerras...
Con tú vida
y mi reencarnación.

domingo, 20 de septiembre de 2015

16 líneas...

Cosa bonita, ojitos de bosque...
Me aceptas tan imperfecta
que doblas mi voluntad
y desgranas mis temores.
Me besas con paciencia,
dejándome ser brisa libre
y entiendes que mi camino
no cabe en rectas líneas...
Con todo y eso cantas mi nombre
sujetando mi mano,
besando mi frente.
Aún conociéndome
apuestas por la dicha
de haber coincidido
en tiempos incoherentes
pero llenos de sed.